lunes, 8 de junio de 2015

El Sur, una región rica en balnearios

Conoce algunas de las piscinas naturales que posee este destino, cuyas aguas nacen del corazón de sus tierras

Balneario El Cachón, en Villa Jaragua, municipio de la provincia Bahoruco. Fotos cortesía: Edward Roustand.

Hacer turismo no implica que tengas que preparar una maleta para tomar un avión que te lleve a cientos de kilómetros de distancia de tu punto de origen, que en este caso es la República Dominicana, un país que se caracteriza por tener una riqueza natural única. Aquí, hacia cualquier ángulo a donde apuntes con el lente de la cámara es posible captar paisajes impresionantes.

Por lo regular, tanto nacionales como extranjeros suelen “botar el golpe” en las playas de la inagotable Quisqueya. Pero… ¡¿Y quién no lo haría con los 1.550 kilómetros de costas, de los cuales alrededor de  600 son de playas?! Todas con un entorno que llama a la relajación y al disfrute del encanto de su sola existencia.

Balneario Represa de Piedra Blanca, ubicado en el barrio El Guayuyo, en Cabral. Fotos cortesía: Edward Roustand.
Sin embargo, nuestra isla es mucho más que playas bañadas por un radiante sol, fina arena y agua cristalina, como las de Punta Cana, Puerto Plata y hasta la más próxima al gran Santo Domingo, Boca Chica. Aquí, también existen otros rincones que pueden ser explorados y disfrutados, como los balnearios del Suroeste de la República Dominicana, una zona olvidada, no solo por los políticos, el Estado e inversionistas privados, también por aquellos que consideran que “para allá no hay nada qué ver”.

El Sur profundo tiene una magia especial. Quizás, sean su gente y su paisaje de montaña, ya que a pesar de ser una de las zonas más áridas del país, cuenta con fuentes acuíferas que nacen de sus “entrañas” para abastecer a sus pobladores, quienes gozan de este privilegio en los distintos balnearios.
Balneario La Zurza, en Duvergé, provincia Independencia. Fotos cortesía: Edward Roustand.
Baneario Las Barias La Descubierta. Fotos cortesía: Edward Roustand.
Pero el que no seas sureño no quiere que decir que no puedas darte una vuelta por estos lugares. El Sur está para que lo conozcas, lo valores y disfrutes. Solo tienes que “armar” un bultito y organizar un grupo de amigos o familiares y tomar la carretera con destino a Neiba, la cual te lleva por un paisaje campestre hasta llegar al Monumento Natural Las Marías, un balneario situado al pie de la Sierra de Neiba, justo al lado de la carretera Galván-Neiba. Una vez allí, puedes darte un chapuzón en este refrescante manantial; y luego, saborear el menú del día, por menos de 150 pesos.

Otros balnearios que puedes conocer son Los Cachones, Pocilga, Cachón Mamey y Cachón al Medio, en Villa Jaragua. Estas piscinas naturales son ideales para mitigar el calor. Algo de lo que saben muy bien sus lugareños, en  especial los niños, quienes no lo dudan dos veces para lanzarse al agua.
Si te diriges hacia Polo puedes hacer una parada en el balneario La Represa  de Piedra Blanca,  en Cabral. Esta, junto al balneario La Furnia, se caracteriza por su poca profundidad y por tener en sus entornos distintos establecimientos de diversión para pasar un buen rato. En Cabral también puedes darte una vuelta por la Cueva de los Indios.

Y para los que buscan una experiencia diferente, pueden dirigirse a conocer los balnearios más importantes de la Provincia Independencia, como Las Barías, en La Descubierta, un oasis de agua más fría que la de los otros balnearios, cuyo nombre se debe a los árboles que lo bordean; y La Zurza, en Duvergé, que debido a sus aguas sulfuradas proporciona una temperatura templada.

El balneario Las Marías se caracteriza por los mosaicos boscosos que posee, los cuales se prolongan hacia el Valle de Neiba. Fotos cortesía: Edward Roustand.
Algunos de estos lugares , como la llanura del Valle de Neiba, el Parque Nacional Anacaona, en el oriente de la Sierra de Neiba;  el Monumento Natural Las Marías  y el Monumento Natural Manantiales Las Barías, fueron declarados por el Poder Ejecutivo, con el decreto 571-09,  como parte del Sistema Nacional de Áreas Silvestres Protegidas de la República Dominicana.

El encanto de la gente hace especial el Sur
“Bizcocho”, siempre junto a su mesa ofreciendo sus servicios a los viajantes.Fotos cortersía: Edward Roustand.
Una de las recomendaciones antes del recorrido por los balnearios, es hacer una parada donde Máximina Batista, mejor conocida como “Bizcocho”, quien tiene 12 años vendiendo fritura frente al balneario Las Marías. “Usted coma lo que quiera y pague lo que pueda”, dice al preguntarle sobre su oferta gastronómica, conformada por batata, pollo y pescado fritos.
  

domingo, 7 de junio de 2015

¡Comenzó la temporada de mango!

Esta deliciosa fruta, además de beneficiar la salud y mitigar el hambre,
 es una fuente de sustento para muchos

Además de contar con impresionantes recursos naturales para ser disfrutados a través del turismo, República Dominicana es una isla que cuenta con una tierra fértil y un clima favorecedor para cultivar una inmensa variedad de alimentos que destacan por su apariencia e increíble sabor
Del 11 al 14 de junio se realizará la Feria del Mango, en la que se expondrán alrededor de 200 variedades de la fruta, y donde productores y exportadores tienen un punto de encuentro para realizar acuerdos. Fotos cortesía: Franklin Marte.

Fotos cortesía: Franklin Marte
Uno de los tantos frutos que esta tierra produce es el mango, un producto que agrada al paladar de la mayoría de los dominicanos, y desde hace poco más de una década, de manera formal, también al de europeos, asiáticos y americanos, este último en menor medida.

Rafael Leger, presidente del Clúster del Mango Dominicano desde el 2004, explica que el crecimiento experimentado es notable, ya que para ese entonces se exportaban cerca de 300 mil cajas, mientras que ahora se embarcan 2.5 millones de cajas.

Debido a la demanda de este delicioso fruto, cuya temporada es de marzo a agosto, la producción de productos agrícolas de la provincia Peravia ha cambiado, en especial en Baní. Según Leger, antes había cerca de 17 mil tareas de tierra (unas 500 hectáreas) destinadas a la siembra de mango. Mientras que en la actualidad, es de 60 mil tareas (más de 4 mil hectáreas).

“En un principio, la ganancia era de 2 millones de dólares, y ahora estamos hablando de unos 17.5 millones de dólares; lo cual ha hecho que el cultivo de vegetales y la ganadería, medio de sustento de este pueblo, esté prácticamente olvidado”, comenta Leger, quien dice que Baní es considerada como la “Capital del Mango”.

Los más populares

El país es rico en una gran variedad genética de mangos, explica Leger. Sin embargo, los más populares son los mangos locales: Banilejo y el Mingolo; y de la variedad introducida, el Keitt, tanto para el consumo local como para exportar.

Para poder calar más en el mercado internacional y cumplir con sus requisitos, Leger comenta que el Clúster del Mango Dominicano ha llegado a un acuerdo de cooperación con el Instituto Dominicano de Investigaciones Agropecuarias y Forestales, IDIAF, con el fin de diseñar, establecer y gestionar un banco de variedades de mango (o germoplasma) en Baní.

“Con esto buscamos darle más oportunidades a los productores de mango dominicanos de Neiba, Barahona, San Juan dela Maguana, Ocoa y Azua; contar con una variedad más amplia de mangos, y con ello, el poder alcanzar distintos nichos de mercado”, dice Leger, quien también detalla que se encuentran en el proceso de identificar el ADN de las siete variedades del mango banilejo para poder seleccionar el que ofrezca mayor calidad en sabor, fibra y apariencia.

“Al certificar el ADN del mango banilejo podremos hacerlo una marca país, para desarrollar la producción y poder cubrir la demanda internacional del producto, ya que la producción de mango es superior a la demanda local”, agrega el presidente del Clúster, el cual cuenta con 1,500 productores registrados, identificados de manera activa.

Los miembros del Clúster, según Leger, tienen como objetivo fortalecer la interrelación de los organismos internacionales con el sector y la cadena productiva. “De esta forma podremos manejarnos en dos mercados, el de alta calidad (Estados Unidos, Europa y Japón) y el nicho de mercado étnico: orgánico y gourmet (o sea, el mango listo para comer)”.

Según Leger, la meta es lograr ser los mayores productores de mango de la región, pero para eso hace un llamado al sector público y privado, para que apoyen aún más las labores que están realizando.

Algo con lo que está de acuerdo Andrés Onésimo Mejía, presidente de la Asociación Banileja de Productores de Mango, ABAPROMANGO, es que para poder cumplir con las normas exigidas por el mercado foráneo, en especial el estadounidense, se necesita una planta empacadora y una planta hidrotérmica, al igual que una planta procesadora de la fruta para sacarle mayor provecho.

“Los productores y exportadores de mangos dominicanos han ido poco a poco cumpliendo dichas exigencias, pero aún nos falta un largo camino que recorrer”, comenta Mejía, quien dice que la asociación cuenta con 126 miembros registrados y más 1,300 de plantaciones de mango, lo cual representa una gran fuente de empleo para la región.
En cuanto al control de la mosca anastrepha obliqua, Mejía dice que cada plantación cuenta con trampas para detectarla y controlarla. Pero asegura que esto es algo con lo que todas las producciones, como las de México y Puerto Rico, considerados la competencia de la República Dominicana, han tenido que luchar también, y que la nueva larva también será controlada.